martes, 4 de agosto de 2009

La Playera


Amigas,
perdonar la tardanza,
soy humana y curranta,
también tengo vacaciones
y en eso estoy. Por eso
no he podido bendecir la blogaxia
con alguna de las mías.
He estado espatarrada y patidifusa,
he leído como una cerda,
he bebido como una posesa (agua mineral,
que soy abstemia, salvo cuando
me junto con la jauría)
y he follado como una cangura
guardándomelo todo en mi bolsa
marsupial, para luego
contároslo, mis queridas radioescuchas.
Soy la Marta Sánchez de la poetry
made in chupinazo. Estoy desesperada,
bajo arena y sol, y el mar azul.
Y prometo por estas estigmas de mis palmas
que regresaré en nada.
Poneros un vídeo si eso.

martes, 28 de julio de 2009

La Diferencia


Nada tengo
muy diferente de ti,
Drosófila, puede
que yo sea Santa,
y que tú seas una mosca
pero nuestras alas
son las mismas.

lunes, 27 de julio de 2009

La Enfática

Todas
lo teníamos
claro: tragar
sin qué ni cómo,
santas de medio
tiempo, simples
como papel burbuja,
cultas pero sospechosas
en nuestra bondad.
Funkys, Indies,
enjoyadas hasta la exégesis,
doctas en arquitectura,
decoración (lo que se lleva
ahora es el pistacho)
Pero no se te ocurra, querida,
ser abstemia, por mucho
que se te descontrole la regla:
es mejor una buena biografía
que un fútil alejandrino.
Todas lo teníamos claro:
no se puede vivir así, teniendo
que forzar la rueda de la fortuna,
cayendo en la monotonía
de ser todas iguales: sí,
nena, no te miento, ¿quieres
otra tónica? Atiéndeme: no
es lo mismo éstas o ésas.
Sangra como milagro
y trágate un dildo
como una nave espacial.
Las estrellas marcan
una acera concurrida.
No me cuentes tu life,
que bastante tengo
con la mía. ¿Si es nuevo?
Bonita, lee a Marcial,
Omar Khayyam
es un tiro al hígado.
Estoy seca. Creo
que esta música
me irrita. Vámonos
del bar. Ayer
me sentía tan
sola que me leí
otro libro.

viernes, 24 de julio de 2009

La Habitante


Polvo, saliva
en la construcción
del tedio. No
es libranza, ir
y respirar lo justo,
mientras la sal
es salida. El sol
suma pasos
de quien pasa,
su pequeña calavera
encima, sombra
de no sé qué luces.
Así me verán,
desnuda, creyente
en lo invisible,
rodeada de una música
no traducible
con sonidos. Veo
fantasmas, niños
y madreselvas
en los jardines
municipales. No
es sutiliza
lo que pido,
sólo ver de verdad,
una que sufre (hay
un sobre
que le dice algo),
uno que suda mientras
la palabra se acerca
y le anima con tocarle.
Polvo, saliva,
un barro seco
que se parece a mi voz
pero que no lo es,
el vibrar de una mosca,
una perra pequinesa
que duerme.

miércoles, 22 de julio de 2009

La Enfadada


Soy poco tolerante,
severa,
aunque nunca
dirán que fui injusta.
Si te he gritado
perdóname.
He perdido el abanico
y las llaves de casa.
(Sí, uso abanico y qué)
Las moscas me persiguen.
El calor me hace bramar.
Estoy en estado de sitio
conmigo misma.
No puedo obrar milagros
por el morro.
Tengo que hacerme de rogar.
Haría nevar ahora mismo,
pero eso lo hacen las vírgenes.
Estoy a punto de decir
una grosería. Pero diré
las 2 palabras
de mi subconciente:
aire /acondicionado.

martes, 21 de julio de 2009

La Sibila


Salve,
César:
los
que
van
a
morir
te saludan.
Así
decían
los gladiadores
en el centro
del coliseo.
Hoy
las arenas
son distintas,
tú eres distinto,
yo soy distinta,
el César
es el César,
y aunque
los gladiadores
no sabemos
que lo somos,
aún así
decimos
lo
mismo.

lunes, 20 de julio de 2009

La Milagrosa


Revélame
tu destino,
deja que las
hormigas suban
por tu pierna
hasta mí,
como si fuera
ése nuestro
lenguaje.
He dejado
un camino
de imperdibles
y espinas de pez
por la misma
ruta donde
pasas. No
es filiación,
no es hiato,
sino écfrasis,
diluir cuerpos
en lo vulgar,
lugar común
como el aleteo
de la mariposa
contra el vidrio,
la calle, su
nominación
arquitectónica,
cuando toda yo
soy planos,
zonas de
aglomeración.
Revélame
en negativo,
muchacho frágil,
que apenas
el llanto de un crío
te estremece.
Noches
como ésta
deberían atornillarse
a su eterna
posibilidad. Yo
me abro ante ti
como una breva,
que será
mordida
por un santo.
Las heridas
de la madrugada
tienen forma
de estrellas. Si
sólo sangraras
y me dijeras
"éste que ves
soy yo", entonces
agua, que caiga agua
de las azoteas
y las ventanas,
que los perros
laman nuestros pies
y salgan las señoras
de sus casas espantando
pejesapos, pejetoros,
anémonas marinas
con su extraña luz.