
Ávida
lectora,
santa
a medio
tiempo,
sexóloga
de boquilla,
tarotista
infalible
y filósofa
amateur,
busca
AIRE.
La encontré como un tesoro, en un campo, bajo un macizo de arrayanes, envuelta de la garganta a los pies en un peplo amarillo bordado de azul. "No tengo amigas" -me dijo- porque el pueblo más cercano está a cuarenta estadios de aquí. Vivo sola con mi madre, que es viuda y siempre está triste. Si tú lo quieres, yo te seguiré". (Pierre Louÿs, Las canciones de Bilitis).